Nuevo terremoto judicial en el caso Begoña Gómez.
La Audiencia Provincial de Madrid ha frenado en seco el último intento del juez Juan Carlos Peinado de ampliar el proceso contra la esposa del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, al revocar su decisión de abrir una pieza separada por un supuesto delito de malversación. El fallo supone un golpe directo al magistrado, que buscaba llevar a Gómez ante un segundo jurado popular en una maniobra que los juristas ya calificaban de “excesiva” y “sin sustento legal”.

Con esta resolución, la Audiencia desactiva una de las estrategias más polémicas de Peinado y deja claro que no existe base jurídica para dividir el procedimiento. Según el tribunal, la investigación no puede fragmentarse artificialmente para multiplicar las causas sobre los mismos hechos, algo que el juez venía impulsando desde hace semanas pese a las advertencias del Ministerio Fiscal.
Fuentes judiciales señalan que la decisión de Peinado de abrir una pieza separada fue interpretada como un intento de mantener viva la instrucción a cualquier precio, incluso cuando los indicios de delito resultaban cada vez más débiles. La Audiencia, con su fallo, marca un antes y un después en el caso: el juez pierde control sobre la dirección del proceso y ve limitada su capacidad de seguir impulsando nuevas diligencias sin fundamento sólido.
“No se trata de investigar por investigar —dictamina el auto—, sino de hacerlo con base en hechos verificables y no en duplicidades procesales que carecen de sentido.”
La resolución, demoledora en su forma y fondo, cuestiona la validez de dos decisiones clave del magistrado, entre ellas la de derivar parte del expediente hacia un tribunal del jurado, lo que habría permitido una exposición pública y mediática del caso sin precedentes.
La defensa de Begoña Gómez celebra la decisión como una victoria judicial rotunda. Sus abogados sostienen que la apertura de esa segunda vía procesal era “un abuso de derecho” y “una maniobra política más que jurídica”. Fuentes próximas al entorno de la esposa del presidente aseguran que el fallo “resta credibilidad a toda la instrucción” y demuestra que “el juez Peinado ha sobrepasado los límites de la prudencia procesal”.

En el ámbito político, la noticia cayó como una bomba. Desde Moncloa, se interpreta como el fin del intento de instrumentalizar los tribunales con fines partidistas, mientras que en la oposición, especialmente en el PP y Vox, se intenta restar importancia al fallo, insistiendo en que “el caso aún no está cerrado”.
Sin embargo, en los pasillos judiciales de Madrid, el mensaje es inequívoco: Peinado ha recibido su mayor revés hasta la fecha. La Audiencia le recuerda que su función no es construir escenarios mediáticos ni sostener causas paralelas, sino actuar conforme a derecho.
A partir de ahora, el juez deberá continuar la investigación dentro de los márgenes fijados por el tribunal. Un límite que, según expertos en derecho penal, reduce drásticamente su margen de maniobra y debilita su posición dentro de la instrucción.
En definitiva, la Audiencia Provincial ha marcado territorio.
El juez más mediático de España ve cómo su cruzada judicial contra Begoña Gómez pierde fuerza, y el caso que prometía ser una bomba política se transforma, poco a poco, en un boomerang jurídico que amenaza con golpear a quien lo lanzó.