El escritor y analista Benjamín Prado ha vuelto a agitar la política española con un discurso tan contundente como incendiario. Sin rodeos, el poeta y ensayista rompió su habitual silencio para lanzar un ataque demoledor contra el Gobierno de Carlos Mazón, al que acusa abiertamente de haber construido “un sistema político basado en la manipulación, el engaño institucional y el uso partidista del poder”.

Sus palabras, pronunciadas en una entrevista que ya circula con fuerza en las redes, no se quedaron ahí. Prado alertó de que, detrás del aparente éxito del PP valenciano, “se está gestando un último círculo de tinieblas”, una estructura que, según él, opera en la sombra y que estaría estrechando su cerco sobre Alberto Núñez Feijóo. “Lo más inquietante no es el ruido que hacen —dijo—, sino el silencio que mantienen mientras toman el control del partido”.
El comentario desató una tormenta política inmediata. Desde la Generalitat Valenciana, portavoces del Gobierno de Mazón calificaron las declaraciones de “insulto gratuito y literatura de salón”, mientras dirigentes del PP nacional se apresuraban a defender al presidente, asegurando que “Prado vive en un delirio conspiranoico al servicio del sanchismo”.

Sin embargo, el eco del mensaje se extendió como pólvora. En las redes, centenares de usuarios retomaron sus palabras y lo situaron entre los temas más comentados del día. Muchos aplaudieron su valentía, otros lo acusaron de “buscar protagonismo”, pero nadie quedó indiferente.
Fuentes cercanas al escritor aseguran que Benjamín Prado llevaba tiempo acumulando malestar con lo que considera una degradación moral de la política española. “Lo que Mazón ha hecho en Valencia es un laboratorio de poder: mentiras, promesas vacías y control mediático. Y Feijóo lo está observando sin mover un dedo”, habría dicho en privado.
El propio Prado añadió más leña al fuego al afirmar que el líder popular se encuentra “rodeado de sombras” y que, si no reacciona pronto, “el PP volverá a hundirse en sus propios fantasmas”. Su tono, poético y amenazante, contrastó con la frialdad de la respuesta institucional: silencio total en la dirección de Génova.
Mientras tanto, en los círculos políticos, la intervención de Benjamín Prado se interpreta como una llamada de atención en mitad de una crisis de identidad dentro del Partido Popular. Algunos veteranos admiten que, aunque el escritor exagera, sus palabras reflejan “una incomodidad real” con el rumbo de Feijóo y la creciente influencia de los sectores más duros del partido.
En apenas unas horas, el discurso se convirtió en tendencia, y el nombre de Benjamín Prado resonó más allá del ámbito literario. Su mensaje —“el círculo de tinieblas está cerrándose”— no solo sacudió los cimientos del PP, sino que dejó en evidencia la fractura moral que, poco a poco, comienza a asomar entre sus filas.
Y así, con un simple gesto de indignación pública, el poeta volvió a hacer lo que mejor sabe: convertir la palabra en un arma y el silencio en una amenaza.