La periodista Silvia Intxaurrondo ha vuelto a romper el silencio, y lo ha hecho con una revelación que ha dejado al país entero en vilo. Tras semanas de especulaciones sobre las consecuencias de su ya histórica entrevista con Alberto Núñez Feijóo, la presentadora de TVE ha decidido hablar abiertamente sobre los mensajes misteriosos que comenzó a recibir justo después de aquel momento televisivo que hizo temblar los cimientos de la política española.
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Fue durante una entrevista en directo, cuando Feijóo trató de eludir una pregunta sobre los pactos de su partido con la ultraderecha. Intxaurrondo, sin perder la calma ni el rigor, pronunció una frase que ya forma parte de la historia reciente de la televisión:
“No es correcto, señor Feijóo.”
La respuesta del líder del PP quedó congelada en un silencio incómodo que dio la vuelta a todas las redacciones del país. Pero lo que ocurrió después, según relata ahora la periodista, fue aún más inquietante.
En una charla reciente con compañeros de profesión, Silvia reveló que, tras aquella emisión, comenzó a recibir una serie de mensajes anónimos y ambiguos, algunos de apoyo, otros de advertencia. “El primero simplemente decía ‘Tranquila’”, explicó con serenidad. “Pero lo más perturbador fue lo que vino después: frases sin remitente, mensajes a deshora, y ese tono de quien quiere que sepas que te están observando.”
La periodista reconoce que el episodio la marcó profundamente, aunque no logró silenciarla. “Cuando haces tu trabajo con honestidad, incomodas a los poderosos. Es parte del precio”, confesó. “Pero nunca imaginé la intensidad con la que algunas personas reaccionarían por una simple corrección basada en hechos.”
El apoyo del público fue inmediato y abrumador. En redes sociales, #NoEsCorrectoSeñorFeijóo se convirtió en tendencia durante varios días, con miles de usuarios aplaudiendo la firmeza y el temple de Intxaurrondo frente a uno de los líderes políticos más influyentes del país. Incluso periodistas veteranos destacaron su actuación como “una lección de ética profesional en directo”.

Desde el entorno de Feijóo, sin embargo, se intentó restar importancia al episodio, calificando la corrección de la periodista como “una falta de respeto encubierta”. Pero el gesto de Silvia caló profundamente en la opinión pública, y su “no es correcto” se transformó en un símbolo del periodismo que se atreve a desafiar el poder sin miedo.
Hoy, más de un año después, Intxaurrondo habla con la calma de quien ha resistido la tormenta. “No busco protagonismo —dice—. Solo quiero que los espectadores sepan que el periodismo aún puede mirar al poder a los ojos y decirle: no es correcto.”
Con esa frase, la periodista no solo corrigió a Feijóo: redefinió lo que significa ser periodista en tiempos de presión política. Y, pese a los mensajes inquietantes, una cosa está clara: Silvia Intxaurrondo no tiene ninguna intención de callarse.