El terremoto político en torno a la presidenta madrileña Isabel Díaz Ayuso no deja de crecer, y ahora ha encontrado una defensora de peso dentro del Partido Popular: Andrea Levy.
La concejala madrileña ha salido públicamente en defensa de Ayuso tras las nuevas informaciones judiciales que afectan a su pareja sentimental, Alberto González Amador, acusado de presunto fraude fiscal y falsedad documental.

En una encendida intervención televisiva en el programa de José Javier Esparza, Levy no dudó en levantar la voz y denunciar lo que considera “una campaña coordinada para manchar la imagen de la presidenta”.
“Están intentando incriminarla sin pruebas, sin una sola evidencia que la relacione con los hechos. Lo que están haciendo con Ayuso es indecente”, sentenció con tono firme.
La política popular acusó directamente a la izquierda de orquestar un linchamiento mediático con fines electorales.
“Esto no va de justicia, va de derribar a una mujer que representa todo lo que ellos detestan: libertad, independencia y éxito político”, añadió Levy, visiblemente indignada.
Su defensa apasionada ha generado un intenso debate en redes sociales y en los pasillos del PP, donde algunos ven en sus palabras una maniobra para blindar la figura de Ayuso ante un caso que amenaza con salpicar al partido en pleno clima preelectoral.

Mientras tanto, la oposición exige explicaciones inmediatas.
Desde el PSOE, se pide que la presidenta comparezca “sin evasivas” para aclarar su conocimiento sobre las actividades de su pareja. “El silencio de Ayuso es tan elocuente como preocupante”, afirmó un portavoz socialista.
Fuentes de la Puerta del Sol aseguran que la presidenta madrileña mantiene la calma y no tiene intención de pronunciarse más allá de lo “estrictamente necesario”. Sin embargo, en el entorno de Génova hay creciente nerviosismo: temen que el caso se convierta en una bomba mediática con efecto dominó sobre el liderazgo del partido en Madrid.
Andrea Levy, por su parte, insiste:
“Lo que están haciendo con Isabel es una persecución. No pueden soportar que siga creciendo políticamente. Pero no la van a derribar con calumnias.”
El escándalo sigue escalando, y el país entero observa con atención cómo la batalla política y mediática se transforma en una guerra abierta dentro y fuera del Partido Popular.